El horario de Jesús: por la mañana se manifestó y enseñó a los nefitas, por la tarde los nefitas predicaban de Él (que se volvería a manifestar por la mañana) y por la noche pasaban tiempo con sus familias. (3 Nefi 19:1-2)
Hay excepciones para que trabajemos predicando de noche, más aún si tendrías una cita con Cristo por la mañana. Las resurrecciones eran normales entre los nefitas. (3 Nefi 19:3-4)
Prediquemos de noche. (3 Nefi 19:3, Hechos 20:9-12)
Dios habita en lugares construidos por Él. (Hechos 17:24)
Cuando algo va fuera de nuestro alcance, es mejor reorganizarlo todo. Ellos siguieron una secuencia en la reunión, primero enseñaban y luego oraban, todo esto repetidamente. (3 Nefi 19:4-8)
El Espíritu Santo es la parte más deseada del evangelio de Jesús. Tal parece que Nefi se auto-bautizó, todos tuvieron un bautizo como Jesús con agua y fuego a la vez, aunque con más esplendor, ya que fueron envueltos literalmente en fuego sobrenatural. (3 Nefi 19:8-14)
Los ángeles les enseñaron a todos, Luego apareció Jesús como el plato fuerte del final, siguió la misma secuencia: enseñanza y oración, la oración la empezaron los discípulos. (3 Nefi 19:14-17)
Jesús es Dios, fue adorado por los nefitas y ángeles en un momento sublime e intenso, pero no se dejó llevar por esto, sino que adoró a quien le permitió ser adorado, agradecido por el regalo gratuito del Espíritu a sus seguidores. (3 Nefi 19:18-20)
No vayas fuera de tus límites.
Escoge a los que creen en ti. (3 Nefi 19:21, Lucas 10:16)
Cristo pide a Dios que otorgue el Espíritu Santo a los que crean en sus seguidores, como Él les dio el Espíritu por su creencia en Él. Jesús ora para que “ellos” no desvíen su fé que tienen en sus discípulos y no olviden de creer en Él. (3 Nefi 19:21-23)
Orar a Cristo no es pecado. (3 Nefi 19:)
Es necesario que nuestros discípulos crean en Jesús, de lo contrario no habría unidad. El Espíritu los ayudaba a no hacer oraciones repetitivas. Estaban tan llenos de la gloria de Jesús que sus rostros se iluminaron al igual que el de Moisés al estar cara a cara con Jesús. La oración en este mundo es vital. (3 Nefi 19:23-27)
Jesús pidió para que los discípulos de sus 12 discípulos sean limpiados por Dios, mediante sus enseñanzas, como Jesús purificaba mediante las suyas. (Juan 15:3-4). Solo estando limpios de todo pecado podríamos tener una unidad con Dios como Cristo la tiene, Cristo brilla como fuego de lámpara en una lámpara limpia. (3 Nefi 19:28-29)
Jesús se alegra cuando nos encuentra orando y repetitivamente viene a vigilarnos para que no nos quedemos dormidos. Por tercera vez oró, pero en palabras inexpresables para nosotros, aunque la multitud sí tuvo el entendimiento. Jesús hubiese hecho estas señales entre los judíos, pero ellos no tenían la fe de los nefitas. No es pecado comparar a unos con otros. (3 Nefi 19:30-35)
Los judíos no conocieron más a Jesús ni sus milagros porque tenían poca fé, por eso todos los que aceptamos este libro demostramos que nuestra fé es grande. (3 Nefi 19:36)
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