Nefi profetiza que luego de que Jesús resucitaría, vendría al pueblo Nefita y ellos creerían todo lo que les predicaría, sus enseñanzas quedarían como ley para ellos. (2 Nefi 26:1 TJS)
Cuando Jesús vendría a este mundo, habría señales sobre su nacimiento y resurrección en todo el mundo, estas servirían para destruir a los malvados que las rechazan y matan a los profetas. (2 Nefi 26:2-3 TJS)
La sangre inocente, pues es mejor no comer carne: La sangre de los profetas es pura porque no pecaban así como las ovejas y animales puros, en ambos casos su sangre sube al cielo pidiendo justicia, ambos no merecen morir, pues Dios quiere que todo sea como en el paraíso, cuando no reinaba la muerte, ni se comía carne aunque comerla ahora no sea pecado.
La sangre de los profetas sería derramada (al igual que la de Abel) que ascendió a Dios pidiendo justicia por no merecer morir, al igual que la de las ovejas. (2 Nefi 26:3-5 TJS)
Los impíos quedarán como las sobras de una cosecha de trigo, mientras que los justos iremos al granero de Dios, o sea al cielo. (2 Nefi 26:4 TJS)
Los americanos serán tragados por la tierra y morirán con otros desastres por despreciar y matar a los profetas de Dios. (2 Nefi 26:5 TJS)
Nefi profetiza que en América la gente que mate a los profetas quedara tragada por la tierra, las montañas y edificios los aplastarían, los tornados los destruirían hasta volverlos a su estado inicial, es decir, polvo. (2 Nefi 26:6 TJS)
A Nefi le dolía saber mediante visiones del Espíritu que su pueblo sería destruido, aunque tal vez creía que no se lo merecían, pero Dios sabe por qué manda sus castigos.
Cuando ves la muerte de tu familia en un sueño. (2 Nefi 26:7 TJS)
Los que aceptan a los profetas y no los asesinan, los que esperan que sus profecías se cumplan y pese a las persecuciones, no morirán. (2 Nefi 26:8 TJS)
Nefi profetiza que luego de la etapa donde los profetas serían asesinados vendría Jesucristo a sanar a los nefitas y darles paz en medio de sus guerras, luego vendría como 400 años del reino de Dios entre los nefitas. (2 Nefi 26:9 TJS)
Luego de los 400 años del reinado de Cristo entre los nefitas vendría su destrucción, porque sus descendientes empezarían a pecar pese a ser creyentes e irían al infierno. (2 Nefi 26:10 TJS)
El Espíritu no siempre ayudará al hombre, y cuando él se aparte, el hombre queda indefenso y presto a ser destruido.
El Espíritu de Dios te abandonará. (2 Nefi 26:11 TJS)
No disponible. (2 Nefi 26:12-3 TJS)
Aproximadamente 500 años antes que Cristo venga, los nefitas ya conocían su nombre. Cristo se manifestó mediante el Espíritu Santo con milagros para que sus creyentes crean más (lo sobrenatural depende de la cantidad de fé que uno tenga). Todo esto lo profetizó Nefi para los últimos días. (2 Nefi 26:14 TJS)
A pesar de que venga la destrucción a un pueblo, siempre los justos escribirán el verdadero fin de este. (2 Nefi 26:15 TJS)
Dios da poder a los espíritus de los impíos para que hablen desde le suelo. (2 Nefi 26:16 TJS)
La historia de los impíos siempre será escrita y son ellos mismos que siempre tratan de destruirla. (2 Nefi 26:17 TJS)
Los impíos son talados como árboles que no dan buen fruto y solo sirven para ser leña al igual que las sobras del trigo, todo esto pasa repentinamente. (2 Nefi 26:18 TJS)
Por el pecado de los nefitas Dios haría que los gentiles los ataquen.
Dios daría la oportunidad a los gentiles de ser creyentes, pero estos se llenarían de orgullo y empezarían a pecar, formarían muchas iglesias obviamente abominables. (2 Nefi 26:19-20 TJS)
Si no valoras lo que Dios te dio. (2 Nefi 26:19-20 TJS)
El Espíritu es como una doncella a quien debemos invocar en un palacio limpio sin cerdos pecadores, pero los falsos maestros lo tratan como una ramera, lo llevan a una pocilga y le hacen vestir con unos trapos y hacen que baile en medio de cerdos.
Profeta o adivino. (2 Nefi 26:2 TJS)
Ellos enseñan de lo primero que se les viene a la mente porque su objetivo no es que hable Dios, sino que les agrade el mensaje a los demás, dar un buen show y de esta forma llenar sus alcancías de dinero. (2 Nefi 26:20-21 TJS)
Estas iglesias abominables de gentiles practican juramentos secretos con el diablo. (2 Nefi 26:22 TJS)
El diablo copió los pactos y juramentos y creó las «combinaciones secretas» como también creó otros pecados, él ata a sus víctimas hasta hacerlo por siempre. (2 Nefi 26:22 TJS)
Dios no practica la maldad, todo lo hace por el bien de todos, y amó al mundo al punto de enviar a Jesús para sufrir por el mundo. (2 Nefi 26:22-24 TJS)
Dios quiere que todos se salven, aunque hay excepciones como cuando Jesús hacía parábolas para que algunos no se arrepientan. Quiere que todos vengan a Él pero hay excepciones. (2 Nefi 26:24-25 TJS)
Él habla apasionadamente, llama a toda la humanidad y lo hace para darse a conocer como lo hacía con Adán y Eva, él nos da prácticamente todo gratis. (2 Nefi 26:25 TJS)
No hay excusas para ser carnívoros: entre la leche y la miel, hay una infinidad de alimentos sabrosos. Mediante el fruto del bien y del mal se obtiene sabiduría, pero a precio de sangre, en cambio, el fruto de la vida era gratis y nos alimentaríamos sin derramar sangre alguna.
Dios quiere que todos nos reunamos con iglesias, aunque hay excepciones y quiere que todo el mundo se salve como hay excepciones, es una orden, salvar una vez que hemos sido salvos y esto es por compasión. (2 Nefi 26:26-27 TJS, 1 Timoteo 2:4)
Él nos manda a convencer a la gente de que crean en Cristo y se arrepientan, las iglesias abominables solo trabajan en que crean en Cristo. (2 Nefi 26:27 TJS)
Dios quiere que todos conozcamos lo bueno que es Él, pero el mundo solo provoca lo malo de Él. (2 Nefi 26:28 TJS)
Dios maldijo a todo el que «solo» predique por dinero y fama, por ello manda que ofrendemos por amor a los predicadores. (2 Nefi 26:29-30 TJS)
Si no tenemos amor no somos ni basura, por amor mantengamos a los predicadores y nunca prediquemos solo por el dinero o moriremos. (82 Nefi 26:30-31 TJS)
También Dios ordena que cumplamos los demás mandamientos, de lo contrario moriremos. Porque él nunca quiso que el pecado reine.(2 Nefi 26:32-33 TJS)
Él habla claro, aunque a veces en códigos, se ofrece para que conozcan lo bueno que es, sin discriminar la raza, al fin al cabo todos somos descendientes de Adán y Eva. (2 Nefi 26:33 TJS)
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