Introducción: Volver a la idolatría es morir.
De la misma forma que José huyó de la mujer adúltera, huyamos cuando practiquen la idolatría (también del amor al dinero). (1 Corintios 10:14)
Pablo habla a personas que saben que si te acercas mucho al fuego te quemará. Al beber el vino del Señor nos irá bien. (1 Corintios 10:15-16)
Hay una transfusión de sangre al beber la sangre del Señor. (1 Corintios 10:16)
Al comer el pan absorbemos la apariencia de Cristo. Jesús solo pasó un pan y una copa para demostrarnos que solo hay un camino y una verdad para llegar a Dios que es Él, todos compartimos un mismo salvador, pero tenemos una parte de Él cada uno (un pedazo de pan), de la misma forma que cada uno es una esposa de Cristo, pero a la vez somos una sola esposa. (1 Corintios 10:16-17)
Poniendo de ejemplo a Israel que comparten y comían junto con Dios de los sacrificios. Entonces los ídolos no son dios, pero sí demonios con los que la gente comparte comida y bebida. (1 Corintios 10:18-20)
No debemos de comer con Dios y también con los demonios. (1 Corintios 10:20-21)
lo sagrado de comer y beber: Es un momento de felicidad que solo debe ser compartido con los amigos de Dios. (1 Corintios 10:22, 1 Corintios 5:11)
No provoques celos a tu esposo: En los últimos días, los sodomitas hicieron que el hombre tenga temor de golpear a una mujer, pero Dios no prohíbe golpearlas, tendríamos que hacerlo si es necesario y sobre todo por celos, Dios nos hizo más fuertes que ellas para someterlas; pero nadie es más fuerte que Dios, así que no lo provoquemos porque nadie puede ganarlo. (1 Corintios 10:22)