Tenemos que cumplir todas las leyes de Dios, aunque tal vez nos salvemos si desobedecemos alguna, pero seremos los más insignificantes en el reino de Dios, o tal vez no estemos ahí. Nunca fue lícito que una mujer se divorcie de su esposo, ni menos ahora, por más que sea pagano, aunque sí es lícito que una creyente acepte el divorcio de su esposo pagano (Jeremías 3:1 NTV).
Las leyes de Dios son bien complejas, y se aplican según las circunstancias del caso, por ejemplo en los tiempos de Moisés era permitido el divorcio, ahora en los últimos días no, luego también es pecado comer los panes del santuario, pero en el caso de David y el hambre que tenían si, y existen muchos más ejemplos de cuando aplicar una ley y cuando no, pero por sobre todo siempre predominará la ley de la compasión (Jeremías 3:1 NTV).
A la mujer no le es permitido volverse a casar si su esposo se divorció de ella, solo le queda estar sola o volver con su esposo, pero si esta decide casarse con, otro, ambos cometen adulterio, y si su esposo vuelve con ella, sabiendo de su adulterio, este hombre hace que su tierra quede maldita y todo el fruto de su trabajo también, la única forma en la que una mujer divorciada puede volverse a casar, es si lo hace con un creyente, pero este creyente debe de pagar a su exesposo por ella (Jeremías 3:1 NTV).
Así como el Espíritu de Dios puede poseer personas y animales como la burra de Balaam, también puede tomar posesión y autoridad de objetos sin vida como en el caso del Arca del Pacto, y de la misma forma sucede en el reino del Enemigo, pues cuando uno le da autoridad al Diablo sobre la familia o casa, estos quedan poseídos por el Diablo, como cuando un hombre acepta nuevamente a una esposa que tuvo relaciones sexuales con otros hombres, el precio de este pecado es que el Diablo tomará posesión del los terrenos o casas de este hombre, quedando estos embrujados (Jeremías 3:1 NTV).
Ellos no soportan escuchar como en verdad habla Dios, pues Él habla fuerte y crudo a la vez, así que si Él tendría una esposa adúltera en este mundo, Él la insultaría de prostituta. Ellos suavizan el pecado, justifican al pecador, justifican a la prostituta diciendo que lo hace por necesidad de dinero, pero la verdad es que las prostitutas son lo que son porque no se conformaron con el miembro de su marido, sino que quieren disfrutar del pene de todo hombre que se les cruce, aunque también se prostituyen por avaricia (Jeremías 3:1 NTV).
El mundo justifica que una mujer se vuelva prostituta, diciendo que la culpa la tiene su esposo por no satisfacerla sexualmente, pero pese a ello, Dios las hizo fuertes para soportar esa carga, en el caso de este versículo, hablando metafóricamente, no es que Dios no le daba los orgasmos que Israel necesitaba, el problema fue que al igual que un glotón no se conforma con su ración, ella no se conformó con los orgasmos que su esposo le daba, sino que insaciable, buscó a otros hombres para sentir más orgasmos y diferentes, por eso debemos conformarnos con nuestra ración establecida, de lo contrario nos esperaría la muerte (Jeremías 3:1 NTV).
Dios no hace preguntas por qué no sepa las respuestas, sino porque quiere escuchar nuestro arrepentimiento. Con el ejemplo del matrimonio, no solo aprendemos de la relación de Dios con la humanidad, sino también de la relación del hombre con las mujeres, pues así como es pecado que las mujeres tengan intimidad con más de un solo hombre, de la misma forma es pecado que las naciones tengan intimidad con más de un solo Dios, pues solo pueden tener intimidad con Dios, en cambio, Dios y el hombre si pueden tener intimidad con varias esposas (Jeremías 3:1 NTV).
Israel, la ninfómana espiritual, adoró y buscó falsos dioses, como una ninfómana que se une sexualmente con miles de hombres, en todos los hoteles de la ciudad, que publica fotos y videos de su cuerpo por internet en búsqueda de nuevos amantes, ella es insaciable, y aunque tuviese al mejor hombre de la tierra, ni así se conformaría y seguiría buscando más (Jeremías 3:2 NTV).
A diferencia de una prostituta, la mujer adúltera, es peor, pues ama más las relaciones sexuales que a sí misma, ya que entregaría su cuerpo hasta a un indigente, con tal de que le dé un «gran placer», no importando que por ello tenga que quedarse sin comer, en cambio, la prostituta prioriza alimentar su cuerpo antes que la unión sexual, porque se ama más que la adúltera, por ello es que la adúltera termina sola, pues si no sea ama ni a ella misma, menos lo harán los demás, en cambio, la prostituta, por lo menos muere acompañada de un proxeneta (Jeremías 3:2 NTV).
La diferencia entre la prostituta y la adúltera, es que una lo hace por el amor a la unión sexual y al dinero y la otra solo por el amor a la unión sexual, pero ambas se ofrecen como mercancía en alquiler. Tanto el adulterio como la prostitución hacen que la tierra, casa, trabajo queden malditos, de la misma forma en que Adán hizo que nuestros cuerpos, la de los animales y plantas, muten para mal, pues estos cuerpos que tenemos hoy no están en su estado inicial, sino que se corrompieron, y lo harán más si seguimos pecando (Jeremías 3:2 NTV).
El pecado envenena la tierra, alimentos y agua del pecador, pues el pecado lleva a la muerte, y este utiliza lo mismo que nos da vida para matar, que son nuestros alimentos y agua (Jeremías 3:2 NTV).
El pecado no solamente contamina la tierra, sin no que cierra las puertas del cielo para las lluvias, en pocas palabras, trae mala suerte en todo, como en el presente, pues todas las naciones rechazan las leyes de Cristo y por eso les va mal y les irá peor (Jeremías 3:3 NTV).
No es el calentamiento global, tampoco la contaminación por causa de las máquinas, si no es por causa de los pecados contaminantes de las naciones, que no llueva cuando debe de llover, ocasionando incendios, o con excesos de lluvias, ocasionando inundaciones (Jeremías 3:3 NTV).
Insultarás a tu esposa para corregirla, insultarás a tus hijos para corregirlos, insultarás a tus autoridades para corregirlas (Lucas 13:32), te dejarás insultar para ser corregido, dice el Señor, pues los insultos justos vienen de Él, pero los indecisos rechazan imitar al Señor de los Insultos (Jeremías 3:3 NTV).
No solo debemos castigar a nuestros hijos y esposas, con la violencia física, sino también con insultos, haciéndoles sufrir de esta forma serán corregidos. Israel era una esposa sinvergüenza, porque encima que se metía con otros dioses, le hablaba con ternura a Dios, creyendo que así, Él soportaría el adulterio, creyendo que no le daría su merecido (Jeremías 3:3-4 NTV).
Israel se comportaba como una mujer adúltera, que trata de seducir a su esposo para que este la perdone, con palabras suaves, con sensualidad, con seducción, con un arrepentimiento falso, contal de que este no se divorcie de ella y así lo pierda todo, pero nosotros al igual que Dios no caigamos en el engaño, porque demostraríamos que nos gusta el engaño y el adulterio, por eso seamos fuertes, e insultemos a esa adúltera, despreciándola y rechazándola (Jeremías 3:5 NTV).
Debemos de ser duros con la gente que trata de engañarnos, fingiendo querernos. Israel estaba obsesionada en cumplir sus malos deseos, esto le costaría muy caro (Jeremías 3:5-6 NTV).
Los árboles frondosos y las colinas, son lugares especiales para que tengamos intimidad con Dios, pero la infiel Israel las utilizó para humillar a Dios teniendo relaciones sexuales con sus amantes. Dios es el ser más sensible de toda su creación, por eso cada vez que muere alguna criatura, ya sea un insecto, él sufre, entonces, imaginémonos cuanto le duele, ver que su pueblo le hace daño, pero ellos creen que Dios es insensible y que todo lo soporta, por eso se aprovechan de Él (Jeremías 3:6-7 NTV).
No es que Dios no sepa el futuro o como se comportará la gente, sino que le sorprende saber cuan ingrato y cuan poco amor le tienen los demás. Aunque es pecado que nos casemos con nuestras cuñadas, hay excepciones, como el caso de Israel y su hermana Judá, porque cuando no hay mujeres santas, es permitido que nos casemos con las cuñadas (Jeremías 3:7 NTV).
Judá en vez de tener compasión de su esposo, que había sido abandonado por su otra esposa, en vez de temer al castigo que este le dio a ella, también lo abandonó y se fue atrás de otros hombres, como su hermana la ninfómana, ellas no tuvieron compasión de su esposo, pues Él, había quedado solo, no les importó el sufrimiento de Él, sino que lo trataron impíamente (Jeremías 3:7-8 NTV).
Los que no nos toman en serio, es porque piensan que somos falsos como ellos, por eso, no demostremos que les creemos, sino, engañémoslos o bien confrontemos su hipocresía (Jeremías 3:9 NTV).
El pecado se normaliza, cuando este se comete repetitivamente, cuando el hombre lo convierte en su estilo de vida, por eso, tanto para los antiguos y actuales israelitas, que viven en América y en todo el mundo, les es normal adorar imágenes, casarse con mujeres casadas, divorciarse de sus mujeres y entre otros peores pecados, pero Dios quiere que todo esto sea tabú y que el casarnos, por ejemplo, con mujeres de 10 años sea algo normal, entre otras buenas leyes (Jeremías 3:9 NTV).
Los paganos adoraban y adoran imágenes, como la de Hércules, un falso dios, falso porque no era un dios, sino hijo de la unión sexual prohibida de un ángel con un humano, o sea era una aberración, en cambio, nosotros como está escrito, somos los verdaderos dioses (Salmos 82:6), por otra parte, al igual que en el pasado, por la envidia y admiración a los paganos, los judíos adoraban a esos dioses falsos, a comparación de los actuales israelitas, que adoran erróneamente a verdaderos dioses como, Jesús, Pedro, etc., entonces por causa de este grave pecado y otros más, todo lo que toca la planta de sus pies queda maldito (Deuteronomio 11:24), (Jeremías 3:9 NTV).
Mientras que los paganos solo pagan un plato de comida y un cuarto de motel para obtener una mujer, Jacob pagó el precio de trabajar 14 largos años para poder tener a dos mujeres, entonces comparando esto con Dios, tener a Israel y a Judá le costó mucho más que eso, por eso el dolor fue tan grande al soportar sus adulterios, y más su abandono (Jeremías 3:9 NTV).
Una de las características de un verdadero creyente, es que, lo que dice su boca es lo que siente en su mente, en cambio, los malos judíos, son como Judá el discípulo de Jesús, que con su boca decían estar arrepentidos, pero en su corazón no, y hasta pensaba que Jesús era malvado, y no sentía estar arrepentido aún que lo afirmaba, así es el pecador, todo lo que dice es solo para quedar bien, tanto con los buenos como con los malos, de lo contrario ni ellos mismos se soportarían, también, les gusta tener engañados a todo ser, incluso a Dios, así son los judíos (Jeremías 3:10 NTV).
El Dueño de todo, nos dice que tratemos de no utilizar, las palabras que acostumbran utilizar los paganos para comunicarse, esto servirá para diferenciarnos de ellos y no mezclarnos con ellos, y también para sonar mejor al hablar, sobre todo cuando se hable del Dueño de todo. Los peores amigos son la gente como Judas, porque por lo menos los que te fallaron y no te buscan es porque se sienten apenados, más los peores son los que te buscan hipócritamente, con la intensión de seguir engañándote (Jeremías 3:11 NTV).
En el presente Dios quiere que prediquemos este versículo a los actuales descendientes de los nativos americanos, que son descendientes de las tribus de Manasés y Efraín, y también a las demás tribus esparcidas por el mundo, y no a las demás razas como los judíos, por ejemplo (Jeremías 3:12 NTV).
Dios abandona en tres niveles para probar o castigar, el primer nivel lo hace por poco tiempo como el corto tiempo que Jesús fue abandonado hasta que estuvo en el paraíso, el segundo nivel es de mucho tiempo, incluso miles de años, como con los judíos e israelitas, pero lo bueno es que aunque demore en hacerlo llega a perdonarlos, pero el último nivel es el peor, son los que no tienen sus nombres escritos en el libro de la vida, son los que Dios no quería que Jesús los salve (Marcos 4:12), son los que serán olvidados en el infierno para siempre (Jeremías 3:12 NTV).
Es bueno que el hombre sea el mediador del hombre, que el judío sea mediador del judío, aunque hay excepciones, en las cuales Dios sabe que raza necesita para una raza específica, ya sea para que sean predicados, amonestados, exaltados, humillados, invadidos, etc., como todo lo que él hace, es por el bien del hombre, así como algo tan malo como el sufrimiento al parir fue necesario para que la mujer ame a su recién nacido (Proverbios 27:17), (Jeremías 3:13 NTV).
Dios no solo utiliza profetas para darnos sus mensajes, sino también todo tipo de medio, como animales, máquinas, etc., lo importante es que entendamos el mensaje, que a veces lo entendemos mejor mediante una persona, o por ejemplo mediante una visión. Pecamos si no perdonamos de la forma en que Dios quiere, como cuando aceptamos un arrepentimiento fingido, o cuando perdonamos pecados que ni siquiera nos confesaron o aceptaron su culpa (Jeremías 3:13 NTV).
Para que un pecador se reconcilie con Dios, debe de hacer lo siguiente, Dios no le pide que pague todo el mal que hizo, que no estaría mal, pero lo que quiere «para comenzar», es que este confiese con su boca, que hizo lo que no le gusta a Dios, porque en pocas palabras sus leyes son las cosas que le gustan o no a Dios, lo que le gusta ver y lo que no le gusta ver, entonces si el pecador dice todo esto con sinceridad y acepta que todo esto es malo (ya que muchas iglesias llaman bueno a lo malo), y luego se compromete en no volver a hacerlo, entonces nosotros podemos comenzar una amistad con él, como Dios también con él (Jeremías 3:13 NTV).
Para que Dios nos perdone, es necesario que confesemos ese pecado, con la boca y no solo con la mente, esto servirá para que nosotros mismos aprendamos del arrepentimiento, ya que somos nuestra mayor influencia y porque somos seres absorbentes de nuestro entorno (Jeremías 3:13 NTV).
Nosotros somos como máquinas las cuales Dios reprograma, para ello debemos de borrar todo lo que nos enseñaron la gran ramera, la iglesia protestante, etc. (Lucas 5:37), también debemos rechazarlos como nuestros maestros, para que Dios nos instale su sistema con sus reglas y su forma de ver la vida, también como máquinas declaremos «con la boca» lo malo que hicimos para convencernos a nosotros mismos y a Dios, de que estamos arrepentidos, en caso de predicar, pidamos que ellos, confiesen con su boca, que es malo rendir culto a las imágenes, ser homosexuales, etc. (Jeremías 3:13 NTV).
El pecado no viene en adorar debajo de un árbol o sobre una colina o el quemar incienso, el pecado viene en a quien adoras, a una imagen o a la creación, porque al principio nuestros antepasados adoraban en esos lugares y con esas drogas a Dios. No es pecado hacer celebraciones, el pecado viene cuando es en honor a los enemigos de Dios, como en el caso de la Navidad, no es pecado celebrar el nacimiento de Jesús, el pecado viene si utilizas el simbolismo del árbol y los regalos, pues no tienen ningún sentido para nosotros sino para los paganos, y más si lo haces en una fecha donde los paganos celebran a sus dioses falsos (Jeremías 3:13 NTV).
Dios siempre es primero, por eso debe de ser el primer ser a quien confesamos nuestros pecados. La gente que no nos escucha, no escucha a Dios, y por lo tanto tiene que reconocer ese pecado ante Dios (Jeremías 3:13 NTV).
El ignorar a alguien es peor que insultarlo, ya que al insultarlo lo tratas como lo que dice el insulto, pero ignorarlo es tratarlo como si no existiera (Jeremías 3:13 NTV).
Dios nos ordena a predicar a los Efrainitas y Manaseitas de la actual América, que son los descendientes Aztecas, Incas, etc., diciéndoles que como descendientes de Jacob deben de volver a Dios como sus antepasados, ya que Él es dueño de estos pueblos (Jeremías 3:14 NTV).
Como agujas en un pajar, Dios encontrará a todos los israelitas mezclados entre los gentiles, una tarea imposible a simple vista, pero lo hará posible, para que todos vean que es un milagro, pero no todo israelita regresará, solo los que se hayan arrepentido de verdad (Jeremías 3:14 NTV).
Dios esparció israelitas como quien esparce agujas en varios pajares, estos pajares son las naciones y las agujas son los israelitas, esto lo hizo por causa de sus pecados, porque no era justo que estén unidos, lo justo era que sean divididos, así como los sabeos, o babelitas, porque si los malvados se unen cometen grandes pecados (Jeremías 3:14 NTV).
Debemos de quitar la envidia que tenemos, por ejemplo algunos tienen envidia de los judíos, y tener envidia también es creer que esa persona no se merece lo que tiene y que uno sí, pero recordemos que mientras Israel se esforzaba por ser santo, los antepasados de los gentiles despreciaban a Dios y no querían saber nada de Él, por eso ellos tendrán un lugar especial, fuera de eso lo importante es estar en el paraíso y luchar para tener grandes beneficios, como ellos, ya que el reino de Dios no es comunista (Jeremías 3:15 NTV).
Hay casos en los cuales Dios no da gobernantes a los pueblos, porque estos no los quieren, pues aman la anarquía, obviamente hace esto para castigarlos y darle lo justo, una bocada de su propia medicina, pero generalmente da gobernantes entre buenos y malos, justos para los pueblos justos y corruptos para los pueblos corruptos, pues Dios es infinitamente justo (Jeremías 3:15 NTV).
Dios dará a los futuros israelitas, líderes con la mentalidad de Cristo, porque ellos se arrepintieron, pero de verdad. Una cosa es tener información y otra cosa es tener el saber para entender esa información, ya que la mayoría de iglesias cuentan con las escrituras, o sea la información, pero no tiene el saber para entenderlas por causa de sus pecados (Jeremías 3:15 NTV).
Dios dará a los futuros israelitas líderes con la mentalidad de Cristo, porque ellos se arrepintieron, pero de verdad. Una cosa es tener la información y otra cosa es tener el saber para entender ese tipo de información, ya que la mayoría de iglesias cuentan con las escrituras, o sea la información, pero no tienen el saber para entenderlas (Jeremías 3:15 NTV).
Uno de los requisitos para que Cristo vuelva, es que la tierra esté poblada, como un buen campo de cultivo del Señor, donde no se desperdicia los espacios, es por eso que el Diablo se esfuerza porque no sé multiplique el hombre (Jeremías 3:16 NTV).
Una forma de amar a Dios es saber, que es lo que le hace feliz, por ejemplo, que su pueblo Israel vuelva arrepentido a Él, por eso seamos como Él, que no solo busca formas en las que debemos de sufrir, sino también en hacernos feliz (Jeremías 3:16 NTV).
Los pecadores viven recordando sus glorias pasadas, como los falsos israelitas, que viven anhelando los tiempos de David o de Salomón, en cambio, nosotros, los limpios, vivimos anhelando nuevas glorias, nuevas ciencias, milagros nunca antes vistos, etc. (Jeremías 3:16 NTV).
Un verdadero israelita anhela los buenos tiempos como los de David y el Cofre del Trato, sobre todo por qué, gracias al Cofre sentían a Dios cerca, en cambio, los falsos solo anhelan esos tiempos por la fama y riqueza que había, en cambio, un verdadero judío, anhela más lo nuevo que Dios ha dado a la humanidad, como las nuevas leyes y promesas de Cristo y todo lo nuevo que habrá. (Jeremías 3:16 NTV).
Dios no se muestra de la misma forma en todos los lugares del mundo, pues se muestra, mas en un grupo de gente que en otro, muestra mas milagros con algunos y menos con otros, hay mas sabiduria en unos que en otros, o mas trances en unos que en otros, por eso en el pasado se sentía mas a Dios estando cerca del arca, la gente era más poderosa y hasta ganaban guerras, entre otros dones, pero lo mejor vino ahora, por que ya no tenemos necesidad de viajar tanto para estar cerca de Él, por que si creeemos en el nuevo trato que Dios hizo, podemos tenerlo incluso más cerca y en todo lugar gracias al Espiritu Santo (Jeremías 3:16 NTV).
Solo los retrasados mentales, prefieren lo que no es mejor, ya sea por un amor excesivo a lo antiguo o por no aceptar que lo nuevo es mejor, osea por necios, esto pasa en todo, desde los nuevos géneros musicales, recetas perfeccionadas de comida y medicina, como cuando los judíos-cristianos, prefieren ayunar antes que comer y drogarse como Jesús, es decir prefieren las leyes viejas todavía buenas, despreciando las mejores nuevas leyes de Cristo (Jeremías 3:16 NTV).
Cuando tienes una máquina moderna, es de retrasados mentales, comprarte otra antigua, ya que no es necesario si tienes algo mejor, así se comportan muchos protestantes, que prefieren las leyes antiguas antes que las mejoradas. Llegará el día en que Jerusalén tendrá buena fama, mientras, seguirá pareciendo la ciudad donde está el trono del Diablo y no de Dios (Jeremías 3:16-17 NTV).
A Dios le gusta el placer que se siente al sentarse, porque es a imagen y semejanza nuestra, entonces entre todos sus asientos, tiene uno especial, que es su trono, donde no solo descansa, sino que gobierna a todo ser desde ahí, este trono tiene poder, es su naturaleza, por eso el Diablo desea sentarse ahí. Muy pronto Dios gobernará desde Jerusalén a todo el mundo, porque es su ciudad favorita y lo será por siempre, pero por ahora es una ciudad desagradable para Él (Jeremías 3:16-17 NTV).
Debemos de aceptar los puestos que Dios da, como el lugar que le dio a Jerusalén, su ciudad favorita, y en la que habitará por siempre, como también aceptar que Jesús llegó primero que todos en la competencia, y no podemos tener el primer lugar, como no podemos ser el primer hijo o primera esposa, solo debemos aceptar el lugar que Dios ya nos asignó porque es el que merecemos, de lo contrario pecaríamos de envidia, como el Diablo que envidia el puesto de Jesús (Jeremías 3:16-17 NTV).
No es que Israel y Judá sean las únicas esposas de Dios, la verdad es que, cuando ellas traicionaron a Dios con sus amantes, Dios busco otras mujeres, es decir, otros pueblos con quienes casarse, por eso las demás naciones son sus amadas de Dios, y deben de amar a las esposas favoritas de Dios, que es Israel y Judá, porque el amor verdadero, ama lo que su amado ama, pues si Dios ama abundantemente a Israel, nosotros debemos amar con la misma medida a quien el ama, y quitarnos la envidia y el egoísmo, que hacen que no aceptemos nuestro lugar como ciudad esposa, si somos la ciudad número 45 y Jerusalén la primera, recordemos que somos afortunados, en por lo menos ser una de las esposas de Dios, pues la envidia hace que creamos que nosotros deberiamos tener ese puesto, y el egoismo hace que creamos que deberiamos ser el unico hijo o la unica esposa (Jeremías 3:16-17 NTV).
Llegará el tiempo en que Dios termine de casarse con todas las naciones del mundo, luego estas esposas irán a estar con la esposa favorita que es Judá, porque es necesario y justo, que estemos cerca de los judíos, porque ellos tendrán el privilegio de estar más cerca de Dios, así que, para estar más cerca de Él tendremos que viajar a Jerusalén (Jeremías 3:16-17 NTV).
Pronto Israel y Judá, serán humilladas, pero por ahora Dios les seguirá sacando celos casándose con otras mujeres mejores que ellas. Todas las naciones o toda la gente siempre busca a quien admirar, envidiar, etc., generalmente lo hacen con naciones que son las más asaltantes, ricas y famosas, como Babilonia, así se comportó Israel, envidiando a una prostituta como esta, codiciando sus amantes y terminando revolcándose con ellos, por eso Dios tiene que humillarlas de tal forma que nadie las quiera, solo Él (Jeremías 3:17-18 NTV).
Muy pronto, los verdaderos israelitas y judíos, esos que dejan de pecar al sufrir, esos que aceptan a Jesús hijo de María, volverán a la tierra prometida, por ahora, vemos que Dios hizo un falso retorno de los israelitas, para juntar a todos los falsos israelitas, de esos que no dejan de pecar por más que sufran, de esos masones, hechiceros, de esos protestantes, etc., para que sean zarandeados, humillados e invadidos , y posteriormente vuelvan arrepentidos (Jeremías 3:18 NTV).
Aunque no veas durante tu vida que Dios te hizo justicia, lo importante es que lo hará algún día, ya que nosotros solo queremos lo conveniente para nosotros, como ver que se nos haga justicia ya, pero no vemos lo conveniente para los demás, y menos lo conveniente para Dios, por eso debemos de aceptar que lo mejor es que sea cuando Dios quiera, por que tal vez en el tiempo de Dios se arrepientan nuestros enemigos y no en nuestro tiempo (Jeremías 3:18 NTV).
El Gran Artista del Castigo: Dios golpea como quien utiliza un pincel, ya que si presiona muy fuerte, podría arruinar la obra y si golpea muy suavemente, podría hacer que se vuelva más necio, pues sabe si se necesita utilizar una enfermedad o la humillación u otro sufrimiento, para hacer que vuelva esa persona a Él.
Las dos esposas volverán juntas, como hermanas, porque las mujeres que comparten el mismo marido, deben ser como hermanas, y no como amantes, como en el mundo, cometiendo así lo abominable, ni tampoco deben ser enemigas, como Lea y Raquel, pecando así con la envidia y el egoísmo (Jeremías 3:18 NTV).
Dios nos ordena a que nos amemos no solamente cuidándonos, sino también hablándo con nosotros mismos, como si fuésemos nuestros propios amigos, esto no es demente como ellos dicen, pues Dios lo hace (Jeremías 3:19 NTV).
Como con un suspiro, como en medio de banquetes con sus esposas, Dios se siente triste y hasta llora, al no tener a sus dos esposas favoritas y más amadas en su mesa, pues quiere que estén ya en su mesa, pero no debe, porque es el que nunca pecó ni pecará, porque no puede romper sus propias leyes y no hacer justicia, porque lo justo es que estas dos, al igual que los demás pecadores, estén fuera de nuestras mesas, fuera de nuestras casas, fuera de nuestra vida, hasta el día en que Dios quiera que se arrepientan (Jeremías 3:19 NTV).
Dios puede pecar, como el hombre también, la diferencia es que Dios no quiere ni debe, porque es el más puro, es la pureza, no rompe sus propias leyes, y una de ellas es la paciencia, por ejemplo no conviene, aunque podamos y no sea pecado, comer algo sintético, es barato a diferencia de una planta, pero sale caro, porque enferma, de la misma forma que le saldría caro a Dios, obligar a sus dos esposas favoritas Judá e Israel, a volver a Él rapidamente, por eso es mejor añadir esa sustancia llamada tiempo, que hace que las cosas salgan bien (Jeremías 3:19 NTV).
Él no puede comer una torta, que no este bien cosida, y para que cosa se necesita tiempo, como lo que necesita Israel para arrepentirse, pues no podría invitar a dos prostitutas a que se sienten con sus demás esposas santas. Hay muchas tierras maravillosas para Dios, pero la mejor es Israel, y debe de ser también para nosotros. Dios nunca quiso que pequemos, si lo hacemos es porque queremos (Jeremías 3:19 NTV).
Existen tres tipos de adúlteras, la peor es la que no se arrepiente, pero que permanece con su marido, la otra es la malvada que no se arrepiente y abandona a su marido, y la buena es la que se queda y se arrepiente de verdad, pero recordemos que cuando la peor y la malvada se arrepienten, llegan amar grandemente como Maria Magdalena (Jeremías 3:20 NTV).
Dios es casto: Dios se hizo uno con Jeremías, para poder hablar a través de él, esa es la intimidad que Dios tiene con el ser humano, y no la intimidad sexual, porque Él es casto y prefiere ser casto, y prefiere que seamos castos, y que disfrutemos de la intimidad espiritual con Él, más que de la sexual, con nuestro cónyuge (Jeremías 3:20 NTV).
Para entender la intimidad que Dios tiene con el ser humano, podemos tomar como ejemplo la amistad que teníamos, con ciertas personas que nos «entendían» o pensaban igual a nosotros, pues pasábamos a solas con ellos, y sin necesidad de tener relaciones sexuales podíamos ser felices, de la misma forma, a Dios le gusta hablar individualmente con nosotros, en privado, para contarnos sus pensamientos profundos, y entrar en un estado de felicidad, sin necesidad de tener relaciones sexuales, eso es tener intimidad espiritual con Dios (Jeremías 3:20 NTV).
Los israelitas volverán del cautiverio, cuando sufran a tal punto, que se les vea, que se les oiga, por causa de la sequía y la hambruna, suplicar a Dios, por causa de que escogieron caminos torcidos como el protestantismo y otras religiones más (Jeremías 3:21 NTV).
Dios volverá con sus dos esposas Juda e Israel, cuando ellas ya no tengan una casa para pecar con sus amantes, sino cuando terminen en la calle, desechadas, cuando nadie las quiera, cuando sean viejas, gordas y feas, en ese momento se aparecerá el Esposo y les dará una oportunidad más, con la condición de que se arrepientan de sus pecados (Jeremías 3:22 NTV).
El arrepentimiento y la fé, que los judios e israelitas tienen hacia Jesús en estos dias, es falso, es artificial, pero llegará el momento en que se arrepentiran de verdad y reconocerán que Jesús es el esposo y ellas las esposas, también reconocerán que riendierón homenaje a falsos dioses (Jeremías 3:22-23 NTV).
Las orgías son muy comunes en estos días, gracias a la pornografía, ya que mediante estas imágenes artificiales, la gente se une a este acto sexual, formando así una orgía virtual. El tener relaciones sexuales no solo es un punto de transmision de enfermedades o sanidades, también se transmiten demonios, malos deseos, etc., es decir, se hace «uno» con ese otro ser, ambos transmiten lo bueno o lo malo de si (Jeremías 3:23 NTV).
Dios hizo a la mujer más fuerte ante el deseo sexual, porque solo se le iba a permitir tener un solo esposo, en cambio, al hombre lo hizo más débil en este aspecto, porque Dios quería que tenga varias esposas, por eso ella no tiene escusa de pecar deseando tener más hombres, así como los ángeles no tienen escusa, de desear tener relaciones sexuales, ya que Dios les dio el poder de ser castos, en conclusión, ambas razas pecan gravemente (Jeremías 3:23 NTV).
Lo falso para el falso: Ellos son falsos con sus esposas, con sus hijos, con sus padres, con sus amigos, con sus clientes, y lo peor con Dios, aparentan ser heterosexuales, pero son homosexuales, aparentan que lo bueno es tener una sola esposa, pero tienen más de una, aparentan ser buenas personas, pero son malas, por eso, así como todo lo que dan a los demás, es falso, Dios les ofrese todo lo falso, les da medicina con una falsa curación, falsa comida o sea transgénica, les da pornografía y muñecas inflables, en vez de mujeres hermosas (Jeremías 3:23 NTV).
Los pecadores merecen ser engañados con la medicina sintética, porque a ellos les gusta el engaño, no lo hacen solamente por necesidad, sino también por gusto, disfrutan engañar a los demás, son charlatanes, y por eso merecen que entren sustancias a sus cuerpos, que les hacen sentir sanos, pero, cuando termina el efecto, siguen enfermos, porque la medicina sintética, es un engaño al cuerpo, no sana (Jeremías 3:23 NTV).
Ellos merecen un falso gobierno, ya que son falsos en el gobierno que Dios les dio, que es su familia, engañan a sus mujeres diciendo que son y deben de ser las únicas, cuando la verdad es que tienen otras mujeres, y la verdad es que el hombre puede tener varias mujeres, mienten a sus hijos haciéndoles creer que son los mejores, cuando la verdad es que son unos vagos, por eso lo justo es que tengan un gobierno que les mientan, haciéndoles creer que son libres e independientes, que les pertenece su país, cuando la verdad es que todo les pertenece a las organizaciones secretas. Son falsos mensajeros, por eso se merecen falsos medios de comunicación (Jeremías 3:23 NTV).
Para el que intenta engañar a Dios, lo justo es que Dios lo engañe, por eso manda falsos maestros que los pervierten más. Por donde veamos se derrama la justicia y compasión de Dios, Él es justicia y no dejará de serlo, él es compasión y no dejará de serlo (Jeremías 3:23 NTV).
Engañar es mentir, y la mentira es lo contrario a la verdad, pues Dios creo este término para que diferenciemos lo bueno de lo malo, por ejemplo lo bueno siempre fue que el hombre tenga relaciones sexuales con una mujer, lo falso o la mentira fue la homosexualidad, pues todo lo contrario a lo que le gusta y hace feliz a Dios, Él lo llamó mentira, falsedad, engaño o simplemente pecado, por eso hacer lo malo le molesta, fastidia, enoja, y hace infeliz a Dios, y el Diablo se pasa el tiempo haciendo infeliz a nuestro Dios, junto con los paganos (Jeremías 3:23 NTV).
Si no te gustan las leyes de Dios, crea tu propio mundo: Dios le dice a las naciones, que se quejan de sus reglas, reglas que Él dio a través de sus profetas, a toda esa gente que lo critica de no matar al malvado dándole más tiempo, a todos esos les dice, «recuerden la autoridad que les di para que impongan sus propias reglas en sus hogares y países, ahora acepten mi autoridad, para hacer y deshacer en este mundo creado por mí, de lo contrario, creen si pueden, su propio mundo con sus propias reglas (Jeremías 3:23 NTV).
Él es el Dueño de dueños, aunque el Diablo sea el dueño temporal de este mundo, Dios es el dueño del Diablo, como de los demonios y de todo lo que tiene o no tiene vida, Él es el supremo haciendo el bien, pues no hay ser más compasivo como Él, ni poderoso como Él, por eso solo Él puede rescatarnos de todo peligro, y sobre todo de la segunda muerte (Jeremías 3:23 NTV).
Llegará el momento en que los israelitas, abrirán los ojos, y se darán cuenta que la paga por todo lo que sacrificaban sus padres a sus dioses, ya sean sus hijos, rebaños, etc., era por una recompensa miserable, que es una vida corta de riquezas y fama, que no duraría, porque todo lo que obtenemos en este mundo, no vale la pena, pues esta vida es muy breve, y todo para pagar al Diablo un alto precio, como es sacrificar a nuestros hijos, y así es todo lo que hace el ser humano por viajes, mansiones, fama, que no durará, para tanto trabajo y sacrificio (Jeremías 3:24 NTV).
Llegará el momento en que a los israelitas les dé vergüenza ser descendientes de invasores, ladrones, fornicarios, homosexuales, idólatras etc., porque solo sintiendo verguenza de lo malo de nuestras raices, demostraremos estar arrepentidos de verdad, por otro lado, no vemos ni a israelitas, ni judíos, ni, italianos, ni españoles, ni persas, etc., que se avergüencen de tener como antepasados a invasores, asaltantes de pueblos, vagos, violentos, sucios, feministas, etc. (Jeremías 3:25 NTV).
La idea diabólica, de que es posible que una nación, pueda prosperar con gente de pensamientos diferentes, no solo es imposible, sino es destructivo, en cambio, Dios hace que toda su granja esté bien organizada, porque tarde o temprano el cerdo migrará al país de cerdos, y así cada uno estará en el país donde pertenece (Jeremías 3:25 NTV).
El hombre tiene la capacidad para pecar, desde que aprende a hablar, desde que puede utilizar sus extremidades, por eso es justo castigarlo, desde el momento en que pueda escoger entre el bien y el mal. Llegará el momento en que los israelitas, reconozcan que pecaron desde muy pequeños (Jeremías 3:25 NTV).
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