Dios no nos tiene atados a hacer su voluntad, sino que nos suelta cuál ave para regresar a Él o simplemente abandonarlo. (Eclesiástico 15:11 DHHED)
Él ordena que no digamos que Él tiene la culpa de que pequemos, y aunque Él nos da los recursos y la oportunidad para hacerlo, lo hace sin querer, ya que desde el principio nos dio sus mandamientos para mostrarnos lo que quiere o no, la culpa es la del hombre porque todo tipo de pecado nació de lo más profundo del hombre, Dios solo les cumplió el capricho como una escusa para castigarlos y porque les dio «libertad». (Eclesiástico 15:12 DHHED)
Libertad absoluta en el pensamiento. (Eclesiástico 15:11-12 DHHED)
Dios odia el pecado y a los pecadores, por eso los tiene lejos de su mundo, mientras que el hombre siga con deseos de pecar, Dios le seguirá enviando tentaciones, pero al puro lo mantiene alejado de ello, a excepción de cuando decide ponerlo a prueba para pesarlo. (Eclesiástico 15:13 DHHED)
Libres o dependientes de Dios. (Eclesiástico 15:14 DHHED)
Dios nos da la libertad de ser fieles y permanecer con Él, o ser infieles volando lejos de Él, hacer su voluntad o no, la vida o la muerte, somos libres para tomar cualquier camino. (Eclesiástico 15:17 DHHED)
La sabiduría de Dios es muy entretenida y te hace feliz, pues cada vez se aprende más y más. (Eclesiástico 15:18 DHHED)
Ellos creen que Dios es débil y tonto, creen que a Dios lo pueden matar, insultar y lo peor engañar, en cambio, nosotros creemos que Él todo lo puede hacer, que es fuerte, que todo lo sabe y que todo el que se meta con Él terminará hecho polvo. (Eclesiástico 15:18 DHHED)
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