Dios lo controla todo, absolutamente todo, pero nos dio cierta libertad, no solo en obrar como queramos, sino también en pensar en todo lo que queramos, en obrar estamos limitados, pero en pensamiento nos dio una libertad casi infinita, no poniéndonos parámetros, el hombre puede pensar, imaginar, soñar libremente todo lo que quiera. (Eclesiástico 15:11-12 DHHED)
Sobre el autor