Alardeemos a Dios y alardeemos de Él, el alardear de una o a una persona es expresar nuestro amor y cuanto la valoramos, por eso alabemos a nuestros seres queridos y sobre todo a Dios, eso es amar. (Salmo 9:1 NVI)
David quería estar alegre, alardeando a Dios y cantándole, porque sus enemigos estaban teniéndole miedo, pues Dios los estaba matando. (Salmo 9:2-4 NVI)
Dios matará a nuestros enemigos desde su trono, asi que imitémoslo y tengamos un buen asiento (trono) como Él. Él Reprende a los campesinos que adoran a la madre tierra. Los que no hicieron nada bueno durante su vida, su memoria es eliminada de la historia de la humanidad pues son como archivos inservibles. (Salmo 9:4-6 NVI)
Los gobernantes actuales gobiernan solo unos años, en cambio, Dios lo hace eternamente, sentado en su asiento especial dicta sentencias, pronto volverá y juzgará justamente, reinará sobre las naciones con igualdad. Él es refugio para los débiles. (Salmo 9:7-9 NVI)
En pocas palabras, Dios es el protector de los débiles que son oprimidos, aunque el mundo piense que Dios los olvidó. (Salmo 9:9 NVI)
Nosotros conocemos el nuevo nombre de Dios que es Jesús y confiamos cada vez más en Él, en cambio, los judíos sé conforman con su nombre antiguo y por eso pierden la fé y hasta se vuelven ateos. Hagamos música a nuestro «Dueño» que gobierna el monte Sión y prediquemos sus hazañas como cuando caminó sobre el agua. (Salmo 9:10-11 NVI)
Tal parece que la palabra inocente es absurda, porque incluso Dios hace daño a los que se lo merecen, según la NTV entendemos que Dios cobra venganza de los que no pudieron defenderse. (Salmo 9:12 NVI) Ver video
Esta noche podemos dormir en paz, sabiendo que Dios hará algo al escuchar el grito de sufrimiento de los débiles como los niños, viudas, extranjeros, animales, etc. Por nuestra parte imitémooslo y también defendámoslos. (Salmo 9:12 NVI)
Dios engañó a los pecadores, haciéndolos indefensos. (Salmo 9:12 NVI)
Un ejemplo de como defender a tu familia es en un incendio, si este no es apagado terminará haciéndole daño a tu familia, el fuego son los delincuentes que entran a tu casa que tienen que ser «apagados» de alguna forma.
No tener armas es tentar a Dios. (Salmo 9:12 NVI)
Tal parece que odiar es alejar a una persona o cosa de ti, un buen ejemplo de odiar es cuando una persona se pone «repelente» por odio a los insectos. (Salmo 9:13 NVI)
David le pide compasión a Dios, estudiando sobre la «palabra compasión» encontramos que es sufrir ante el sufrimiento ajeno y actuar para quitárselo. (Salmo 9:13 NVI)
A David lo odiaban hasta el punto de querer matarlo, entendemos que el odio que Cristo nos pide concuerda más con la etimología latina de la palabra odio. Hay un misterio en la frase «la hija de Sión». (Salmo 9:13 NVI)
Tiene sentido que Jerusalén sea la hija de Sión porque ahí está el trono de Dios 1. David le pide a Dios librarle de la muerte para alardear de Él en las puertas de Jerusalén. Por otra parte, descubrimos que el arrebatamiento a la nueva Jerusalén será durante siete días 2 y que el paraíso es el jardín del edén 3. (Salmo 9:14 NVI)
Tarde o temprano Dios humillará las naciones prósperas que parecen intocables, hará que caigan en sus propias trampas que acostumbran tender, pues Dios tiene la fama de hacer justicia y disfruta ver como los malvados caen en sus propias trampas, ¡disfrutemos con Él! Estados unidos es un buen ejemplo de como una nación se olvida de Dios, pues protegen más a su bandera que a Jesús. (Salmo 9:15-17 NVI)
Las naciones malvadas terminarán muriendo como la nación nefita. La necesidad del pobre no durará para siempre, ahora sabemos que tarde o temprano Dios termina saciando el hambre del pobre y otras necesidades. Luego David incita a Dios a defenderse de las naciones que se revelan. (Salmo 9:17-19 NVI)
David incita a Dios a que juzgue a las naciones, llenándolas de miedo. Aprendemos que David como buen amigo de Dios le pide (que se defienda) que no permita que lo traten mal y menos unos simples mortales, seamos buenos amigos como él.
(Salmo 9:19-20 NVI)
Para terminar David pide a Dios que llene de miedo a los «mortales», notamos que David no se considera mortal, sino un dios y tiene sentido, pues él cantaba que «somos dioses», entonces no nos consideremos mortales, pues la sangre de Cristo nos hizo dioses. (Salmo 9:20 NVI)
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