Cuando Dios ordena que no nos asociemos a ellos, significa que nos alejemos todo lo posible de ellos y mucho menos no nos unamos a comer o drogarnos con ellos, que es algo más sagrado. (Enoc 104:6)
Cuando Dios ordena que no nos asociemos a ellos, significa que nos alejemos todo lo posible de ellos y mucho menos no nos unamos a comer o drogarnos con ellos, que es algo más sagrado. (Enoc 104:6)
Sobre el autor