Los mensajes a Dios de los que dejaron de pecar llegan hasta las puertas principales de su casa, en cambio, Dios no recibe mensajes de pecadores.
Cuando matan al bueno su espíritu asciende al cielo, cuando mure el malo desciende abajo. (3 Enoc 20:51-53) Ver video
Los espíritus de los justos piden todo el tiempo a Dios para que haga justicia. (3 Enoc 20:54-55)
Los espíritus de los justos entran a la casa de Dios en el cielo, piden para que Dios castigue a los de este mundo y los santos se reúnen para cantar a Dios y pedirle lo mismo. (3 Enoc 20:56-60, Apocalipsis 6:10) Ver video
El apoyo a la oración de alguien con alabanzas es una buena forma de sensibilizar a Dios.
Venganza, una necesidad del creyente: Así como nuestra alma necesita de halagos para sentirnos amados, también nuestra alma tiene sed de justicia, sed de ver castigados a nuestros enemigos que nos hicieron daño injustamente, sed de verlos derrotados. (3 Enoc 20:61-62) Ver video
Pidamos que Dios pierda la paciencia con los malvados, pero no con nosotros los justos, ni hagamos que la pierda, que la oscuridad se desvanezca y que reine la luz. (3 Enoc 20:63-64)
Enoc junto al ángel, unos lagos junto al amanecer, flotando en estos unos seres que parecen ser femeninos, de brillantes colores, coronadas con cascos, sus pies y hombros bailaban en medio de vientos. (3 Enoc 20:65-71)
Ellas bailan en medio de estrellas y cantan guiando a fuentes que embellecen. (3 Enoc 20:72-74)
Manantiales de la juventud: Una gran necesidad del hombre es rejuvenecer, para ello existe un lugar en este mundo donde Dios creo unos manantiales que tienen esa propiedad, obviamente están ocultos como el jardín del Edén, pero a diferencia de este los guardianes no son ángeles, sino dragones y águilas, pidamos a Dios para que ya sea por estos manantiales o por su Espíritu nos rejuvenezca. (3 Enoc 20:75-76) Ver video
Sobre el autor